sábado, 15 de julio de 2017

Catalunya 1937. Música i Dansa en temps de la República

Xavier Benaque y Nora Girbau en "La Vida Breve".
Foto: Laia Manyosa

El pasado 6 de Julio tuvo lugar un espectáculo muy especial en los “Jardinets” de Sabadell: Catalunya 1937. Música i Dansa en temps de la República. En un colorido entorno natural y con la participación, entre otros, del bailarín Xavier Benaque que encarnó al querido bailarín, maestro, coreógrafo y director del Ballet Titular del Gran Teatre del Liceu, Joan Magriñá, se trató de recuperar el espectáculo que un grupo de artistas catalanes llevaron por Europa para recaudar fondos para los refugiados del bando republicano. 

Carolina Masjuan

A principios de febrero de 1937, hace 80 años, salía de Catalunya hacia Francia, una embajada cultural y artística bajo el nombre de Cobla Barcelona, ​​con el tenor Emili Vendrell, el bailarín Joan Magriñá y el pianista Isidro Marvà. Esta expedición de artistas catalanes recorrió Francia, Bélgica, Luxemburgo y la antigua Checoslovaquia, con el objetivo de crear en Europa un clima de simpatía hacia la República y recaudar fondos a favor de los refugiados y también de las víctimas, mujeres y niños, de la guerra de España.

Xavier Benaque y Nora Girbau en "Córdoba".
Foto: Laia Manyosa
Aquella tourneé duró nueve meses y se hicieron 220 actuaciones. Xavier García y Soler, en su biografía de Joan Magrinyà, dice de aquella embajada: "Era Cataluña que a través de ellos daba una bella muestra de sus valores, de su manera de ser. Era, realmente, una buena embajada, de primera categoría... la mejor”

Uno de esos programas que hicieron entonces, es lo que se reprodujo dentro del marco del Fresc Festival Sabadell. La Cobla Mediterrània dirigida por Bernat Castillejo, el bailarín Xavier Benaque, el tenor Ezequiel Casamada y la pianista Nora Girbau, retomaron el rol de sus ilustres predecesores en un concierto único y evocador. Un concierto recuperado por Tomás Manyosa, ex bailarín del Ballet Titular del Gran teatre del Liceu y miembro de LiceXballet y con la producción artística de Josep Maria Serracant, de Músics per a la Cobla.

Hablamos con Tomás Manyosa quien nos contó como surgió la idea: “Sabía que la Cobla Barcelona, Emili Vendrell y Joan Magrinyà, habían hecho esa gira en 1937. Busqué y encontré cosas. Un programa, fotos, lista de canciones y bailes que llevaban en programa Vendrell y Magrinyà, etc. Un amigo de Sabadell, Jaume Nonell, también había buscado sobre todo por el lado de la Cobla Barcelona e intercambiamos documentación. Entonces propuse a Juventudes Musicales de Sabadell repetir uno de esos conciertos. 


Xavier Benaque, Nora Guirbau, Ezequiel Casamada y
La Cobla Mediterrània en "Per tu Ploro"
Foto: Laia Manyosa
Creí interesante hacerlo por varios motivos: ya que hace ahora 80 años justos de aquel concierto, por la situación política actual en Cataluña y por la indudable calidad de la música. Música de Cobla, música catalana para canto y piano, (Toldrà, Zamacois, Vives) y música española (Falla, Granados, Turina ...) y por otro lado, música de Cobla, piano y canto, piano solo y piano y danza. Artísticamente muy interesante”.

Sobre la posible recuperación del trabajo del Mestre comenta Tomás: «Creo que sí, que ahora que aún estamos a tiempo, se deberían recuperar las coreografías del Mestre Magriñá. Tanto de técnica clásica, como escuela bolera y español. Tenemos todavía por suerte, gente que las recuerda. Asunción Aguadé, Guillermina Coll, Carme Cavaller y otros. Cuando estaba en la junta de Licexballet (ahora no estoy en la junta) habíamos hablado de recuperar coreografías y filmarlas en vídeo, no sé si esto sigue adelante.»

Respecto a Xavier Benaque, explica Tomás «Ahora sí le conozco. Antes no. Bueno, tal vez recuerdas que le vimos en el Quijote de la CND en Sant Cugat. Bailaba en el cuerpo de baile. Para hacer el espectáculo «Cataluña 1937», Guillermina Coll y Xavier Bagá nos recomendaron a Xavier Benaque y lo cierto es que no podían haber hecho una recomendación mejor. Fui a dos ensayos. Uno con la pianista, Nora Girbau, y otro con la Cobla Mediterránea. Con la pianista tuvieron muy buena conexión y tenían muchas complicidades. Con la Cobla también muy bien. Xavier es muy elegante, tiene muy buena técnica y transmite sensaciones a los espectadores. Magnífico en la Escuela Bolera, con unas castañuelas excelentes y en Español también muy bien.»


Xavier Benaque en "Bolero".
Foto: Laia Manyosa

«En el Bis, se obsequió al público con la sardana «Per tu ploro» de Pep Ventura con Cobla, piano, tenor y bailarín. Xavier puso unos pasajes con castañuelas. ¡Fue fantástico!» concluye Tomás.

También contamos para este artículo, con algunas aportaciones del propio Xavier, recogidas de alguna entrevista publicada con ocasión de la noticia de su participación en el espectáculo y confirmadas por él mismo para Ballet y más: Cuenta Xavier que la técnica clásica siempre la trabajó "muy a fondo desde mis tiempos de formación". De hecho, en el conservatorio ya tomaba clase con los alumnos de danza clásica, y luego danza española. "Siempre ha estado en paralelo a mi carrera de danza española. Los bailarines de esta técnica hacemos Escuela Bolera, que requiere de una técnica clásica muy fuerte. Siempre ha estado conmigo, la he tenido activa".

En una entrevista radiofónica (entrevista completa aquí) habló concretamente de su preparación para el espectáculo ‘Catalunya 1937. Música i dansa en temps de la República'.

“Me vinieron a buscar porque consideraron que yo podia encajar en el perfil de Joan Magriñá, que era un bailarín muy completo para la época. Se trata de una fiel reproduccion del recital tal y como se hizo en el año 1937, a partir del programa que encontramos de la función que se hizo en en Teatre Tivoli de Barcelona al finalizar la gira. El quid de la questión está en que no existe ninguna filmacion, ni tampoco documentos gráficos de Joan Magriña bailándolo."

Cobla Mediterrània. Foto: Laia Manyosa
"A nivel coreográfico es aportación mía inspirándone en la época y en el personaje. Ha sido un reto porque he creado unas coreografías tratando de ser lo más respetuoso posible con el original, teniendo en cuenta un contexto y una época. Las seis coreografías las he creado de forma conservadora, pero dándole un tinte de modernidad porque el propio Magriñá fue una persona muy avanzada a su época a nivel mental, de visión escénica y de baile, así que sí, que a pesar de intentar ser respetuoso, le he dado a la vez mi punto particular y algo de mi esencia»

«Lo que principalmente ha cambiado en estos ochenta años, que se dice pronto pero es mucho tiempo, es que ahora vamos a un ritmo mucho mas acelerado. El ejercicio ha sido también hacer los pasos pausándome, hacer mio eso de que menos es más»

"Se va a conservar el formato «simple» minimalista, somos el mismo número de artistas que estuvieron ahí, es un espacio al aire libre y los medios técnicos también son muy escuetos o sea que en ese sentido también va a ser un reflejo de lo que era en la época. El repertorio mezcla músicas populares con músicas de culto. En la primera parte hay un compendio de sardanas, garrotín, bolero… y en la segunda parte tenemos grandes compositores como Falla, Albéniz, Granados… es un programa muy rico. 

Hay un pequeño detalle que quise añadir a una de las coreografías en este caso el garrotín: teníamos una foto de Joan en una pose en ese baile y yo intuí que estaba haciendo un gesto particular de manos y pregunté a Tomás si era esa la postura correcta y él me lo ratificó, porque una amiga recordaba que hacía ese paso en esa coreografía y es que ¡hay tan poco desde lo que partir!, solo fotografías y no muchas.... "


Xavier Benaque y Nora Girbau en "La Vida Breve"
Foto: Laia Manyosa
«Se trata de un encargo, me han dicho que debo coreografiar y que debo interpretar, ha sido un trabajo que he compaginado con otros trabajos que he tenido, pero ya llevo tres semanas inmerso en ello. Yo creo que el espectador se va a encontrar un tipo de danza que no estamos acostumbrados a ver. Lo interesante es que se puede ver un espectáculo de pura tradición catalana, pero a la vez muy rico a nivel cultural y de interpretación porque es un cómputo de muchas cosas. Además, después de ochenta años seguimos hablando de guerra, seguimos hablando de república y seguimos hablando de refugiados, así que creo que tanto a nivel artístico como a nivel social vale la pena»

Xavier Benaque tiene claro de dónde viene y hacia dónde hay que ir. Ya de forma más directa para Ballet y más, añade el bailarín y coreógrafo: «Tanto la danza clásica como la danza española han sufrido, desde la disolución del Ballet del Liceu, un cierto rechazo institucional que parece llegar a su fin en la actualidad, con grandes apuestas para el mundo del ballet catalán, como el proyecto BNC en Terrassa o el «Plà Impuls per a la dansa» ya aprobado por el ex Conseller de Cultura Santi Vila.»

Y añade: «Mi lucha queda, o sigue, en hacer ver en mi tierra -aunque actualmente resida en Madrid- una danza española fuera de clichés, prejuicios o imágenes mal concebidas, que quedan en el imaginario colectivo proveniente de los años de dictadura. El arte es arte en todas sus manifestaciones y yo sentí ese jueves 6 de julio, a un público sorprendido y emocionado con un bailarín atípico que bailaba algo que parece flamenco (así es como se conoce) pero que tiene una escuela, técnica y línea expresiva, muy particulares

Nora Guirbau y Ezequiel Casamada. Foto: Laia Manyosa
Me encantaría poder llegar a más sitios con este espectáculo para dar a conocer esas danzas, esa historia, de la cual venimos también y de las que, además, Barcelona y el Liceu, fueron protagonistas… Siempre se habló de la escuela bolera Madrileña, Sevillana y Catalana, y los principales bailarines de este estilo del XIX salían de los teatros catalanes. Joan fue la figura que supo continuar con la tradición decimonónica de bailes nacionales (escuela bolera, danza española) y bailes extranjeros (ballet).»

Carme Cavaller, bailarina solista del Ballet Titular del Gran Teatre del Liceu y actual directora de Licexballet fue una de las afortunadas asistentes al espectáculo y nos comentó: “Xavier estuvo espléndido en la interpretación, muy elegante y con un gran sentido del ritmo. Ha trabajado el papel con mucha ilusión y él mismo ha realizado las coreografías que son magníficas”.

Albert Ferrer Flamarich en su crónica para El Diari de Sabadell publicó: “La jornada fue embellecida visualmente por un bailarín con domino de la capa y las castañuelas en unas coreografías bien ideadas y respetuosas”

También nos comentó Tomás Manyosa que la idea es repetir este espectáculo, ojala así sea, como también esperamos que la empresa apuntada por él mismo, de retomar algunas coreografías del Mestre Magrinyà para rescatarlas del pasado y conservarlas como un tesoro, como testimonio de una tradición que si existió, siga viva y pueda impulsarnos a un futuro para la danza en este país, como muy bien ha descrito Xavier Benaque más arriba. Ojala así sea.

Curriculum de Xavier Benaque García

Xavier Benaque en Bolero
(Foto de archivo de Lucrecia Díaz)
(Barcelona, 1991) Comienza sus estudios de danza en el Institut del Teatre de Barcelona. Compagina su formación trabajando como profesional en la compañía Carmen y Matilde Rubio (Ballet Español de Murcia), bailando las coreografías: Tanguedia de Rojas y Rodríguez y Póker Flamenco de José Antonio. Ganador del Premio del Público en el XIII Concurso Nacional Ciudad de Castellón y becado para las compañías de Antonio Najarro y Antonio Márquez. En 2009, finaliza sus estudios e ingresa en el Taller Estudio del Ballet Nacional de España.

En 2011 estrena con el Ballet Nacional de España "Negro-Goya", coreografía de José Antonio en los Festivales de Santander y Granada. Ese mismo año realiza una gira por la India con Gloria Mandelik Dance Company, bailando como solista roles de ballet y danza española. Ha trabajado en el Fringe Festival de Edimburgo junto al guitarrista Ricardo García, con el espectáculo Flamenco Roots y forma parte de la Compañía de Aída Gómez bailando papeles de solista en todos sus espectáculos: Carmen, Permíteme Bailarte y Almas. También en 2012, baila junto a Jesús Pastor la coreografía Katarsis, como solista de estilo neoclásico.

De 2012-2015 forma parte del Cuerpo de Baile del Ballet Nacional de España, bajo la dirección de Antonio Najarro, bailando como solista en el espectáculo Sorolla. Así mismo en 2015, obtiene el Grado Superior de Danza en la especialidad de Interpretación de Danza Española, en el Conservatorio Superior de Danza “María de Ávila” de Madrid. En diciembre de 2015 estrena junto a la Compañia Nacional de Danza, el ballet Don Quijote, con coreografía de José Carlos Martínez, haciendo gira nacional durante la temporada 2015-2016.

Maestro invitado en el curso de verano internacional, Ibstage 2016, celebrado en el Institut del Teatre de Barcelona y vocal en el Ier Encuentro con profesionales de las Artes Escénicas 2016, en Albacete.

En 2017 comienza su relación con el Teatro de la Zarzuela de Madrid, bailando en las producciones: Zarzuela en Danza, Enseñanza Libre-La Gatita Blanca, todas con coreografía de Núria Castejón. Participa en el Festival Internacional de Música de Sabadell como bailarín solista en el espectáculo Catalunya 1937. Música i dansa en temps de la República junto a la Cobla Mediterrania. Otros estudios complementan su formación: Profesor del Método Pilates, obtenido en Nature Pilates con Ricardo Jaramillo. Maestro del método en el estudio de pilates Orfila3 de Madrid.


martes, 11 de julio de 2017

Gran homenaje a Bejart en Peralada

t'M e Variations (Foto: Miquel González)
 
El Festival Castell de Peralada (Girona) abrió su edición 2017 ( Jueves 6 y viernes 7 de Julio) con
Béjart Fête Maurice, un homenaje al gran coreógrafo de la mano de su propia compañía, el Bejart Ballet Lausanne, dirigida desde su fallecimiento por el que fuera  su discípulo Gil Román.

Cristina Ribé
El programa elegido muestra exactamente lo que hace hoy la compañía. Para empezar, una pieza  nueva , coreografiada por Gil Román y estrenada el 16 de diciembre de 2016 en el Beaulieu Theatre, Lausanne t´M et variations, inspirada en las cartas personales que Béjart le enviaba casi cada día y que él, confiesa, no respondía jamás. Se trata de una especie de diario en el que el discípulo responde al mentor a través de los bailarines. La obra es de estética simple y un tanto radical, luces tenues, vestuario sencillo y dos músicos en escena junto a los bailarines. Dos percusionistas que crean sus propios instrumentos y dan lugar a  un juego dancístico muy original, vivo, libre, basado en los tempos, los ritmos, los bailarines varían sutilmente la coreografía adaptándose a la música cambiante.

Bhakti III. Kateryna Shalkina y Connor Barlow (Foto: M.G)

Y tras la novedad, aparece la tradición: Béjart Fête Maurice, es una cuidada selección de la obra de Maurice muy festiva con diferentes personajes y temas que el coreógrafo francés adoraba. Escenas de conjunto y  Pas de Deux  que incluyen fragmentos de Hamlet, con música de Duke Ellington; Bhakti, con música religiosa hindú; de 1789…et nous, con el tercer movimiento de la Novena de Beethoven ; de Héliogabale, con música tradicional del Chad… o de Dibouk, con ritmos tradicionales judíos : “ una pieza muy poco representada, que es magnífica coreográficamente. La gente conoce  el Bolero, y la Consagración, y mi deber es hacerle descubrir muchas de sus maneras de hacer, porque Maurice no era sólo uno. Tenía capacidad de saltar entre estilos. Podía hacer las cosas más clásicas cuando era considerado el coreógrafo más moderno de su época, y luego más contemporáneas cuando le consideraban ya un clásico” afirma Román.

Gil Román y la compañía (Foto: M.G.)



Todos estos fragmentos realizados por bailarines en pointe o  descalzos, variaciones míticas o desconocidas, estractos festivos que rememoran al artista, al gran soñador que fue Maurice. Nos encontramos ante  un homenaje a la humanidad de Béjart, no se trata de una antología ni de un manifiesto ,es un espectáculo por el más puro placer de la danza.




domingo, 9 de julio de 2017

Ballet de Hamburgo - La Sirenita

Sylvia Azzoni en La Sirenita de John Neumeier.
Foto: Kiran West

John Neumeier creó el ballet La Sirenita para el Ballet Real de Dinamarca, con motivo del bicentenario del nacimiento del poeta Hans Christian Andersen. El estreno se produjo en la ópera de Copenhage el 15 de Abril de 2005. Alba Nadal, la artista catalana invitada este año para las Galas de Ibstage de principios de septiembre, llevaba por entonces dos años en la compañía danesa y recuerda esa creación con gran cariño puesto que John Neumeier la eligió para hacer una de las 5 sirenas solistas, entre otros papeles de cuerpo de baile.

Carolina Masjuan

En Hamburgo el ballet se estrenó el 1 de julio de 2007 y, como nos comentó Aleix Martínez bailarín solista de la compañía, Silvia Azzoni hizo suyo rápidamente el rol principal, creando una Sirenita inolvidable por la que en 2008 obtuvo el máximo galardón en danza, el Prix Benois de la Danse. Tuvimos la suerte de que fuera ella quien bailara este papel y continúa siendo una delicia verla interpretarlo.

Karen Aztayan como La Bruja.
Foto: Kiran West
Pero que nadie espere encontrar en esta obra la versión Disney del cuento. En absoluto, aquí el coreógrafo es fiel al original y describe el amor prohibido y no correspondido del Poeta, el propio Hans Christian Andersen, por su amigo Edward, el Príncipe.

La Sirenita es una historia dramática que transcurre en dos mundos opuestos. El que hay bajo el mar, con criaturas oceánicas a veces dulces, otras feroces, y el estilo de vida de los humanos, ya sea a bordo de un barco o sobre la tierra. 

La Sirenita viaja a través de ambos mundos, atormentada por su profundo amor por el príncipe.

La Sirenita de John Neumeier es un ballet de gran belleza con unos personajes muy intensos que emocionan profundamente al espectador. Se inicia en completo silencio en la cubierta de un barco, un cordón de fibra óptica azul representa las olas bajo él, ese mundo submarino que tanto peso tiene en la obra. El amor del Poeta (Lloyd Riggins) es el apuesto Capitán de la nave (Alexandre Riabko), que celebra su día de boda. Triste por ese hecho, el Poeta vierte una lágrima al mar y entonces empieza a sonar la música de Lera Auerbach. La lágrima que vierte el Poeta por la borda del barco donde su amigo se casa, es la que da vida a la sirena cuyo destino transcurrirá en paralelo con el de él.

Lloyd Riggins El Poeta, Silvia Azzoni, Alexandre Riabko
El Príncipe y Carolina Aguero La Princesa.
Foto: Kiran West
Cuando la bruja del mar (Karen Azatyan) aparece, una tormenta terrible entra en erupción y el príncipe está en peligro de ahogarse. La Sirenita lo rescata sosteniendo su cuerpo inconsciente y no puede resistirse a besarlo.

Suenan campanas y un grupo de colegiales de un convento llegan con las monjas a la orilla del mar. Una de las chicas, muy parecida a la Princesa Henriette (Carolina Aguero), descubre al príncipe y lo despierta. Creyendo que fue la princesa quien le salvó, el Príncipe se enamora de ella.

Aunque a veces el filo del relato es algo confuso, hay escenas de fantástica danza, como por ejemplo los entrenamientos de los marineros, con su régimen de ejercicio diario y que, con su virtuosismo y su coordinación, hacen las delicias de la audiencia. Aquí podemos volver a gozar de la magnífica danza de Aleix Martínez.

También las sirenas marinas tienen su momento para lucirse y en conjunto todo el ballet está realmente logrado en cuanto a la parte técnica se refiere. El elenco Hamburgués está en plena forma y a pesar de ser una semana altamente demandante dado el cambio diario de programa, ellos están al 100% cada noche. Realmente admirable. 

Los Marineros, el Poeta y el Príncipe/Capitán.
Foto: Kiran West
Carolina Aguero (La Princesa) merece asimismo un apartado especial, brilla en escena con su danza refinada y sus líneas estilizadas. Una auténtica princesa a quien tuvimos el placer de saludar mientras calentaba antes de la función.

Pero éste es definitivamente el ballet de Silvia Azzoni. Silvia aborda la gran variedad de matices del personaje de una forma magistral; ilusionada al principio, dispuesta a los más grandes sacrificios en pos de su amor por el capitán, trágicamente conmovedora y desgarradoramente convincente, en su afán por devenir humana, sufriendo intensamente al intentar andar con unas piernas a las que no está acostumbrada y obtener un amor imposible que al final le es vetado.

El amor da a la pequeña sirena el valor de mendigar un cuerpo humano que obtiene mediante un ritual terrible llevado a cabo por la terrorífica bruja, quien tomando su bella cola como rescate, la transforma violentamente. La Sirenita ahora tiene piernas.

Silvia Azzoni, Lloyd Riggins y el cuerpo de baile.
Foto: Kiran West
La Sirenita despierta desnuda en la orilla del mar, y ejecuta sus primeros pasos con un dolor insoportable. El príncipe, al pasar, se compadece de esta extraña criatura y la lleva a bordo de su barco. Parece que su sueño se ha realizado. Pero cuando el barco está a punto de partir, el Príncipe descubre a la Princesa entre los pasajeros. A medida que el amor entre el Príncipe y la Princesa se intensifica, La Sirenita sufre también el dolor intenso de la decepción humana.



La bruja da un cuchillo a la Sirenita para que mate al Príncipe y así ella le retornará su cola de sirena, pero La Sirenita es incapaz de dañar a su amor.

La Sirenita se queda sola. Su dolor es un reflejo del dolor del Poeta. Cada uno parece la sombra del otro, cada uno abandonado por el objeto de su intenso amor. Son uno solo: creador y creación. Es el amor del Poeta por su Sirena es el que le da el alma que la hará inmortal, así como ella, "La Sirenita", lo inmortalizará a él. Valientes, parten en busca de un nuevo mundo. 

Silvia Azzoni y Lloyd Riggins.
Foto: Kiran West

Precioso epílogo en una noche estrellada recreada con gran belleza en escena. Como me dijo mi joven acompañante de 11 años, maravillada por el espectáculo, ambos eran ahora dos estrellas, las que más brillaban en el firmamento.

Como no podía ser de otra forma, la audiencia celebró la función con grandes aplausos, todo el público en pie, de nuevo courtain calls y lluvia de ramos de flores a escena. Fuera había disturbios y destrozos, dentro se celebraba la belleza y esa paz de espíritu que proporciona el Arte. Gracias artistas del Ballet de Hamburgo, muchas gracias John Neumeier, ha sido una experiencia que no vamos a olvidar.

Además de a Aleix Martínez, un agradecimiento especial a Nathalia Schmidt y a todo el equipo de prensa, por su gran profesionalidad, amabilidad y ayuda.

La Sirenita
Coreografía, decorados y vestuario: John Neumeier
Con el patrocinio de la Foundation for the Patronage of the Hamburg State Opera
Elenco
La Sirenita: Silvia Azzoni, 
El Poeta: Lloyd Riggins, 
Henriette / La Princesa: Carolina Agüero, 
Edvard / El Príncipe: Alexandre Riabko, 
Bruja de los mares: Karen Azatyan
Música original compuesta por el compositor ruso-americano: Lera Auerbach

Orquesta : Philharmonisches Staatsorchester Hamburg, dirigida por Simon Hewett





sábado, 8 de julio de 2017

Hamburg Ballet - Anna Karenina


Anna Laudere y Edvin Revazov, Anna Karenina Conde Wronsky
en Anna Karenina de John Neumeier para el Ballet de Hamburgo.
Foto: Kiran West

Desde hace años que soñábamos con una visita a Hamburgo para disfrutar in situ de su maravillosa compañía de ballet que bajo la dirección de John Neumeier se ha consolidado como una compañía referente dentro del panorama actual. Además ésta fue la compañía elegida por nuestro querido bailarín Aleix Martínez tras ganar el primer premio en el Prix de Lausanne en 2008.

Carolina Masjuan

La primera semana de Julio suele ser la semana en que en el teatro de la ópera de Hamburgo, se representa un ballet distinto cada día. Balletómanos de todo el mundo se dan cita en la bella ciudad hanseática (miembro de la liga medieval hanseática, ciudades del norte de Europa que llegaron a controlar todo el comercio del mar Báltico), para aprovechar esta magnífica ocasión y deleitarse con un director, una compañía y unos bailarines, bailando un estilo de autor muy definido: narrativo, innovador y elegante, requiriendo una sólida técnica clásica, pero a la vez siendo dúctiles para alcanzar el nivel interpretativo que su creativo y prolífico director les exige.

Ivan Urban Karenin y Anna Laudere. Foto: Kiran West
Hamburgo es una ciudad muy rica, su puerto, el segundo de Europa tras Rotterdam, le ha aportado grandes riquezas a lo largo de los siglos y hay grandes fortunas establecidas en la ciudad, pero estas familias son a la vez grandes filántropos y Hamburgo es la ciudad que cuenta con más fundaciones de Europa, por ejemplo la producción de la misma Anna Karenina ha sido posible gracias al apoyo de Else Schnabel y la “Foundation for the Patronage of the Hamburg State Opera”.

Hay varios españoles en la compañía, entre ellos tres catalanes, Marc Jubete, Marià Huguet y Aleix Martínez. Aleix ha conseguido labrarse un prestigio tanto como bailarín como como coreógrafo. Actualmente es bailarín solista y desde ballet y más nos hemos hecho eco repetidas veces de sus éxitos en ambas facetas. Muy querido tanto en la escuela como en el internado donde pasó sus primeros años en Hamburgo, así lo pudimos constatar durante la visita que muy amablemente nos hizo por el Centro John Neumeier, durante su tiempo de descanso entre clases, ensayos y función.

Aleix Martínez, Lewin. Foto: Kiran West
Casi siempre tiene un papel relevante en las creaciones de John Neumeier. Tuvo claro desde su inicio en el mundo profesional, que era con este creador con quien quería trabajar y se siente muy feliz en Hamburgo. Conocido nuestro desde que muy pequeño empezó su formación en la escuela de David Campos, confesamos que le tenemos un especial cariño. Siempre amable y encantador, el éxito de esta visita y lo agradable de nuestra estancia se lo debemos a él. ¡Gracias por todo Aleix!

Las obras del Ballet de Hamburgo se crean y se preparan normalmente en el "Ballettzentrum" abierto en 1989. Este edificio fue en la época nazi un internado de chicas para ser reconvertido en un centro de ensayos y formación, con nueve estudios que son usados tanto por el Hamburg Ballet como por la escuela del Hamburg Ballet. La escuela, fundada en 1978, forma a jóvenes estudiantes de todo el mundo para convertirse en profesionales del ballet. En 2011, se fundó también el National Youth Ballet que cuenta con ocho bailarines profesionales de edades comprendidas entre los 18 y los 23 años y que tiene su sede en el mismo "Ballettzentrum" en Hamburgo.

De las posibles piezas que podíamos ver según nuestra agenda, teníamos claro que una sería Anna Karenina, que se estrenó el domingo día 2 y repetía función el martes. Siguiendo el consejo de Aleix, nuestra segunda función sería la del miércoles, cuando se representaba La Sirenita. Desde luego, muy buen consejo. Pero vayamos por partes.


Patrizia Friza, Dolly y Dario Franconi Stiwa. Foto: Kiran West

Anna Karenina

Ballet de John Neumeier, inspirado en la novela de Leon Tolstoi.

Reparto
Anna Karenina:Anna Laudere 
Alexej Wronsky:  Edvin Revazov 
Lewin:Aleix Martínez 
Kitty:Emilie Mazon
Alexej Karenin:Ivan Urban 
Serjoscha:Marià Huguet 
Ein Muschik:Karen Azatyan 
Dolly:Patricia Friza 
Stiwa:Dario Franconi 
Lydia Iwanowa:Mayo Arii 
Prinzessin Sorokina: GretJörgens 

Música: Peter I. Tchaikovsky, Alfred Schnittke, Cat Stevens

Coreografía, decorados, iluminación y vestuario: John Neumeier

Vestuario de Anna Karenina: AKRIS

The Hamburg Philharmonic State Orchestra. Director de orquesta: Simon Hewett

Anna Laudere y Edvin Revazov. Foto: Kiran West
En su novela publicada en 1877 "Anna Karenina", Leon Tolstoi narra la trágica historia de tres familias nobles en la Rusia del siglo 19. Hay tanto que contar que de entrada ya se percibe la dificultad de poner esta obra en escena y explicarla de forma inteligible mediante la danza, aunque no haya sido ésta la primera vez que se haya abordado tal empresa (Boris Eifman para el Eifman Ballet, Alexei Ratmansky para el Mariinsky o Christian Spuck para el Ballet de Zurich).

Algunos comentarios dejaban adivinar que a una parte del público le había sido difícil seguir la historia. No obstante, si uno había leído con atención el guión tan bien explicado en la página web de la compañía, entonces todo estaba meridianamente claro.

John Neumeier ha movido la historia de Leon Tolstoi de la Rusia del siglo 19 a la actualidad. En esta coproducción con el Ballet del Teatro Bolshoi de Moscú y el Ballet Nacional de Canadá, Neumeier sitúa pues la historia en el presente.

Anna Laudere y Karen Azatyan el campesino/destino.
 Foto: Kiran West
Karenin es candidato político y ofrece un discurso con el apoyo de su esposa y su hijo, el joven bailarín de Gerona Marià Huguet. Hay más de veinte cambios de escena. Distintos espacios que al ser empujados hacia atrás o hacia adelante, conforman ya sea la casa de la familia de Karenin, un salon de baile, el punto de encuentro ente Anna y Wronsky… 

La música es de Piotr I. Tchaikowsky y Alfred Schnittke, tocadas en directo por la Orquesta Filarmónica de Hamburgo, dirigida por Simon Hewett y grabaciones de algunas de las canciones más emblemáticas de Cat Stevens, reservadas a las apariciones del terrateniente Lewin (Aleix Martínez). Así Moon Shadow, nos lo muestra en el campo labrando con su tractor y soñando con Kitty (Emilie Mazon, hija de la que fuera musa de John Neumeier y promovida a solista para la próxima temporada) hermana de Dolly, cuñada de Anna.

Especialmente emotiva es la secuencia en que Lewin visita a su amor Kitty, recluida en un sanatorio al conocer la relación de su prometido Wronsky con Anna. La preciosa canción Sad Lisa del cantante inglés y la fuerza de la interpretación de Aleix y Emily hicieron de esta parte del ballet uno de los momentos álgidos de la noche.

Aleix Martínez y Emily Mazon, Kitty.
Foto: Kiran West

Más tarde, Moring has Broken nos muestra la vida feliz de Lewin y Kitty en el campo tras su boda. Bonito el momento de la siega con las azadas por parte del cuerpo de baile.

Karenin (Ivan Urban) de danza ágil y fluida, es egoista y ambicioso, su caracter está perfectamente dibujado, así como el del conde Wronsky, el apuesto Edvin Revazov. Un personaje siniestro es el del destino, el que marca la culpa y la fatalidad encarnado por Karen Azatyan.

Anna Laudere, Ivan Urban y Edvin Revazov.
Foto: Kiran West
La familia de Dolly, la cuñada de Anna y la única que le permanece fiel cuando ya sus relaciones con Wronsky han finalizado irremediablemente y, repudiada por Karenin, es abandonada por todos, es otra parte importante de la narración. La bailarina Patrizia Friza, muestra su carácter decidido mediante una danza contundente para expresar su indignación ante las constantes infidelidades de su esposo y hermano de AnnaStixa, Dario Franconi. Sólo sus cuatro hijos la hacen abandonar su decisión de dejar a su familia.

Pero evidentemente el peso de la función recae en Anna Laudere, una Anna Karenina que va mostrando su inestabilidad emocional y sus sentimientos conforme las distintas fases por las que atraviesa su vida, también marcadas por una sabia coreografía que le permite transmitir de forma eficaz, ya sea aburrimiento, soledad, pasión, desesperación, temor y finalmente afrontar la decisión final del suicidio.

Anna Laudere y Yaiza Coll Tatiana. Foto: Kiran West
El aburrimiento tras la mitin político de Karenin, el encuentro con Wronsky en el tren cuando muere un trabajador y ambos son testigos del fatal accidente, su amor in crescendo, el nacimiento de su hija, su vida en Venecia, más o menos feliz si no fuese por el remordimiento que la atenaza por haber abandonado a sus hijos y el regreso a San Petesburgo con su relación con Wronsky ya fatalmente deteriorada. 

Precioso también el momento en el teatro con una hermosa Tatiana, la heroina de Eugene Onegin, ópera que se representa cuando a Anna se le hace el vacío, e interpretada por la bailarina hispano-germana Yaiza Coll.

Al acabar la función, en un teatro en el que no queda ni un asiento vacío a pesar de la complicada situación de la ciudad debido al G20, la gran ovación con el público en pie y la salida de los artistas a saludar debiéndose abrir varias veces el telón, demostró el amor que siente la audiencia por su compañía. Courtain calls, éxito rotundo de todos los artistas, de la coreografía y de su director.

Aleix Martínez, Marià Huguet, Serjoscha, Ivan Urban y Edvin Revazov.
Foto: Kiran West

Alegría y euforia por estar ahí y vivirlo, pero a la vez nostalgia al pensar que a nosotros, teniéndolo todo para poder disfrutar de algo similar, se nos es negado. Esperemos que pronto podamos resarcirnos y que el proyecto en curso del Ballet de Catalunya devenga una realidad.