sábado, 21 de abril de 2018

Ivan Vasilien de nuevo en Terrassa

Ivan Vasiliev. Blind Affair.
Foto: Josep Guindo
Ivan Vasiliev bailó de nuevo en el Centre Cultural de Terrassa y en esta ocasión convenció como bailarín y también como coreógrafo. Acompañado de figuras de los teatros Mijailovski de San Petesburgo y Bolshoi de Moscú nos presentó dos coreografías estrenadas el 2016 y una adaptación de la suite de El Corsario.

Carolina Masjuan 

El elenco, de alto nivel, estuvo formado por 11 bailarines de los teatros Mijailovski y Bolshoi de Moscú. Vasiliev ya encabezó una gran gala de ballet en la Temporada BBVA de Danza 2017 con el aforo completo, aunque en esa ocasión su talento como coreógrafo quedara en entredicho ya que su pieza Amadeus, un estreno mundial con música de Mozart del Andante del Concierto para piano núm. 21, decepcionó tanto a crítica como público en general. 

Blind Affair. Foto: Josep Guindo
Con esta nueva oportunidad se ha podido disfrutar del talento y la fuerza de uno de los más aclamados bailarines rusos que hay actualmente. La superestrella Ivan Vasiliev (Vladivostok-Rusia, 1989) comenzó sus estudios en la Escuela de Ballet de Dnepropetrovsk (Ucrania) y en 2006 se incorporó a la Escuela Coreográfica Estatal de Bielorrusia. A finales del mismo 2006 fue invitado a incorporarse a la compañía de ballet del Teatro Bolshoi de Moscú como solista y en 2010 ocupó el rango de Primer bailarín. 

Su repertorio se enriqueció rápidamente trabajando bajo la supervisión de Yuri Vladimirov y con sus increíbles piruetas, saltos y elevaciones, ha protagonizado los papeles principales del Cascanueces, La Fille Mal Gardée, El Corsario, Les Flammes de París, Espartaco o La Bayadère. Con numerosos premios en su haber, como el Grand Prix del Certamen Internacional de Varna, el Triumph Youth de 2006 o el Benois de la Danza por Flammes de París en 2009. Actualmente Ivan Vasiliev, respondiendo a los ecos de su antecesor Vladimir, está considerado el bailarín más importante de la Compañía de Ballet estable del Teatro Bolshoi de Moscú donde actúa como Estrella invitada.

Blind Affair. Foto: Josep Guindo
El programa empezó con Blind Affair, pieza estrenada en el Teatro Hermitage (Sant Petersburg) el 15 de abril de 2016. ‘Es un ballet sobre la sociedad, donde todos están absortos en sus artefactos y nadie mira a su alrededor. Quiero despertar a la multitud. Siempre lo quise, por eso viajé y bailé mucho. Y seguiré así hasta que tenga 120 años. Sólo para seguir diciendo a la gente: Mire a su alrededor y diga: La vida es bella' comenta Ivan Vasiliev sobre su ballet. Con una música repetitiva de Max Richter, al bailarín ruso nos cuenta cuan difícil es hoy en día relacionarse e interactuar. 

La pieza ya empieza con sonidos de móviles a todo volumen para abrirse el telón con dos bailarines en un escenario lleno de humo. Cuando todo el elenco está en escena vemos a los bailarines bailar con vendas en los ojos. Los portés son muy bellos y los trabajos corales también, el ambiente que se crea gracias a los juegos de luces es intimista, el vestuario de Alexandra Leonidova es elegante, con vestidos sedosos de falda larga con aberturas que en los developés muestran las esbeltas piernas de las bailarinas. La bailarina principal, Valeria Zapasnikova, pareja de Ivan Vasiliev, tiene un movimiento bellísimo, sus developpés, arabesques y saltos son magníficos y su interacción con el bailarín ruso trasciende magníficamente. 

Al final, cuando los protagonistas se liberan de su incapacidad para ver y se descubren mutuamente, el aislamiento y la tristeza dan paso a la esperanza. Magnífico nivel el de todo el elenco: ​Ivan Vasiliev, Anna Kuligina, Andrey Lapshanov, Valeria Zapasnikova, Katerina Odarenko, Aleksandre Omar, Denis Savin, Irina Kosheleva, Aleksei Kuznetsov, Dzianis Klimuk Elena Nikiforova i Nikita Nazarov en un hermoso ballet.

Bolero. Foto: Josep Guindo

Bolero, estrenada en Sant Petesburgo en 2016, junto con Blind Affair, ‘Es una historia sobre las personas que viven en una matriz. Individuos que habitan en un mundo como si fueran conductores de un autobús, se mueven siempre por la misma ruta; te levantas, te pones al volante, vuelves a casa, cenas y te vas a dormir. Sin embargo, hay personas que rompen esta rutina y empiezan a ver el mundo de una manera diferente. Piensan: ¿Por qué no bañarse a la fuente? Mira los pececillos como nadan! Este ballet trata de romper las reglas pero aún así la multitud te hace retroceder y me parece que todos nosotros deberíamos cruzar la línea” explica Ivan Vasiliev. 

El Corsario. Foto: Josep Guindo
En algún momento algún movimiento de corte Béjartiano te conduce a ese Bolero icónico, que por cierto podremos ver pronto en Sant Cugat, però si allí se trata de una danza al servicio del ritmo y la melodía para crear un ballet hipnótico y sensual, aquí la idea es totalmente distinta, un divertissement que trata asimismo del aislamiento y la rutina pero con final también esperanzado. ​El elenco de bailarines Denis Savin, Anna Kuligina, Dzianis Klimuk, Katerina Odarenko, Aleksei Kuznetsov, Irina Kosheleva y Valeria Zapasnikova, de nuevo mostrando lo mejor de la técnica rusa en escena. 

Acabó el programa con un clásico como es la Suite del gran ballet de repertorio El Corsario, con Ivan Vaisiliev y la bailarina Valeria Zapasnikova en los roles principales. Ivan Vasiliev tiene duende, carisma, y sabe explotarlo muy bien. Cuando tiene ocasión de lucirse se emplea a fondo y, por ejemplo, no solo con un brazo sostiene a la bailarina en los portés sino que riza el rizo levantando también una pierna, casi en attitude

Ivan Vasiliev. El Corsario.
Foto: Josep Guindo
Y a su demostración de solvencia como partenaire, une una gran técnica, espectacular elevación, rapidísimos giros, piruettes, saltos, … su prestación es espectacular y deleita a sus numerosísimos fans, aunque al realizar todo este despliegue, lo que ocurra mientras pisa suelo firme no sea ni tan limpio ni bien controlado. 

Fue un espectáculo de muy alto nivel que no defraudó, ya que no solo Ivan Vasiliev mereció largos aplausos, todos los bailarines sin excepción ofrecieron unes prestaciones de mucha calidad. Anna Kuligina, Aleksandre Omar, Nikita Nazarov, Aleksei Kuznetsov, Irina Kosheleva, Denis Savin, Elena Nikiforova, Andrey Lapshanov, Katerina Odarenko, Dzianis Klimuk completaron el elenco de bailarines rusos que recogieron la larga ovación que el público les regaló.

Una vez acabada la función fueron muchos los que esperaron a la estrella rusa para felicitarla y fotografiarse con ella. Sus visitas al Centre Cultural le van acercando más a un público fiel que tiene la suerte de contar con una programación de danza de altísimo nivel. 

Cabe destacar que los bailarines venían de ofrecer la misma función en Logroño justo el día anterior, por lo que bailaron justo tras el viaje desde La Rioja, lo que no impidió que se les viera en plena forma y ofreciendo lo mejor de sí mismos. Un gran bravo a estos magníficos artistas y a Terrassa. No se pierdan la próxima función, el estreno del Triple Bill de nuestra compañía, el Ballet de Catalunya el próximo sábado 28.


miércoles, 11 de abril de 2018

Triple Bill por el Ballet Nacional de la Ópera de Oslo

Maiko Nishino y Silas Heriksen en Timelapse.
Foto Erik Berg

Dos reconocidos coreógrafos y un muy feliz descubrimiento en un programa de danza disfrutado a tope con la genial compañía de Ballet Nacional de Noruega en su sede, el espectacular y magnífico teatro de la Ópera de Oslo. Tres coreografías modernas, una pieza icónica de Willian Forsythe “In the Middle” otra menos conocida del gran Jiří Kylián “Tiger Lily” (1994) y un trabajo del coreógrafo noruego Alan Lucien Øyen, “Timelapse” (2015). 

Carola Alexandre

Tres coreógrafos que han saltado fronteras, renovado el lenguaje de la danza y brindado a los bailarines nuevas formas de expresión. "Será toda una experiencia ver tres ballets tan potentes en una misma función. Se trata de tres expresiones de danza distintivas que van desde lo explosivo a lo experimental, desde lo rudo a lo bello" comentó la directora del Ballet de la Ópera de Oslo desde 2012, Ingrid Lorentzen.

Tiger Lily. Foto: Erik Berg

TYPICAL KYLIÁN

El Ballet Nacional de Noruega es una de las compañías con más obras del legendario coreógrafo checo en su repertorio y sus bailarines pueden ser considerados como auténticos especialistas de su lenguaje. Por primera vez bailan su clásico-moderno Tiger Lily (1994), una obra oscura donde los bailarines evolucionan entre el caos y la palabra con un cuarteto de cuerda, cinco chicas, sobre la escena, en un lateral pero muy a la vista, tocando piezas que van desde John Cage a las icónicas Variaciones Goldberg de Bach

Tiger Lily. Foto: Erik Berg
El propio Kylián estuvo en Oslo para preparar su obra con los bailarines y permaneció allí hasta el estreno. Un ballet hermoso, limpio y emotivo muy al estilo Kylian que pretende, y consigue, transmitir miedo y soledad, nuestra llegada a la existencia sobre la tierra y nuestra partida de este mundo. 

Un bailarín abre la pieza con un grito. A menudo, a lo largo de la obra, se suceden diversas expresiones de los bailarines transmitiendo emociones: histeria, locura, miedo, temor, tristeza,…. sentimientos que todos experimentamos a lo largo de nuestra experiencia vital. Risas locas que finalizan con dramáticos llantos. Otro bailarín, escondido bajo el linóleo, surge de pronto y empieza su danza mientras en los laterales, donde cuelgan unos estores a modo de lienzos blancos, juegan otros bailarines ¿tal vez en referencia a las telas que pinta Mondrian? La pieza se creó como homenaje al pintor en el 50 aniversario de su muerte y hace referencia a su cuadro Tiger lily.

Solos y pasos a dos, algunos de gran belleza, se suceden a lo largo de la obra, pero también partes corales, con los bailarines jugando con el adhesivo del linóleo, levantándolo, enrollándose en él. 

Una obra constantemente inquietante, tétrica a veces, melancólica otras, siempre en sintonia con la música y magníficamente interpretada por todo el elenco.

SHOCK WAVES

William Forsythe revolucionó el mundo del ballet cuando estrenó In the Middle, Somewhat Elevated en la Ópera de París. Fue en el año 1987 y de repente surgió un estilo que bebía de una técnica llevada al extremo, en sintonía con la música electrónica de Thom Willem. 

Yolanda Correa y Yoel Carreño en In the Middle.
Foto: Erik Berg
El trabajo fue creado para algunos de los mejores bailarines del mundo en ese momento, ahora es el turno del elenco del Ballet Nacional de Noruega de enfrentarse a este siempre exigente reto. Pero no hay duda de que esta formación tiene el altísimo nivel requerido. 

Los principales en escena el sábado siete de abril no desmerecieron para nada y con los magníficos Yolanda Correa y Yoel Carreño a la cabeza, nos dejaron alucinados con su interpretación de esta obra maestra, cuyo paso a dos principal es archiconocido por formar parte del programa de numerosas galas, no siéndolo tanto el ballet completo “Impressing the Tzar” del que In the Middle es su segundo acto y que pudimos ver hace años en Barcelona de la mano del Ballet de Flandes.

Una danza psicodélica y vibrante de corte limpio y baile puro. Puro como la inexistente escenografía, limpia, excepto por las cerezas suspendidas en el centro de la escena que dan nombre a la pieza.

Un gran éxito de todo el elenco que abordó la pieza con la garra y la solvencia exigidas.

A BALLET ABOUT TIME

Y si con las dos primeras piezas el Ballet de Noruega ya nos sorprendió muy gratamente, fue al llegar la novedad, la totalmente desconocida para nosotras tanto a nivel de creación coreográfica como de estilo, Timelapse (2015) de Alan Lucien Øyen, cuando ya alucinamos totalmente. Inspirado en las películas futuristas, este ballet del coreógrafo noruego, es una historia acerca del tiempo, de expectaciones futuras y nostalgia del pasado. 

Timelapse. Foto: Erik Berg
Alan Lucien Øyen es coreógrafo residente en la compañía. Se trata de un creador ecléctico que ha trabajado para otras disciplinas artísticas además de para la danza, aunque para ésta está creando cada vez más para prestigiosas compañías como por ejemplo la Tanztheater Wuppertal Pina Bausch.

Los propios bailarines contribuyeron a la creación de la pieza, creo que eso se nota en escena, la hacen suya de una forma totalmente orgánica, se nota que la sienten y la viven profundamente. La narradora nos va hablando de forma onírica de ese tiempo que pasa, citando a Hawking, o comentando escenas de la vida cotidiana. Un tic-tac nos recuerda ese tiempo que pasa inexorablemente, mientras los bailarines evolucionan bajo la música de Arcade Fire, Alexandra Desplata o con “Solitude” de Billie Holiday.

Varios solos nos cautivaron de forma especial, como los de una fantástica Sonia Vinograd en el hermoso tema lento y tierno: Life Story de los pianistas Ólafur Arnalds & Nils Frahm. Bajo una luz muy tenue y vestida con sudadera gris y pantalón bermuda de punto, su movimiento era sumamente orgánico, impecable todo el conjunto, un momento sublime. 

Sonia Vinograd en Timelapse. Foto: Erik Berg

Otros solos a destacar los del bailarín nórdico Silas Henriksen de fluido movimiento o los de una bailarina asiática, Maiko Nishino, con blusa roja que también nos encantó. Hacia la mitad de la pieza nos cautivaron esas escenas en las que dos parejas de bailarines vestidos con tutús grises de lurex ellas y camisetas también de lurex ellos, evolucionan mientras la narradora nos habla de las estrellas, de aquí probablemente ese vestuario. Una de ellas, de nuevo, nuestra querida Sonia Vinograd, bailarina formada por Rodolfo Castellanos en el Institut del Teatre de Barcelona y ganadora de beca en el Prix de Lausanne. Una danza fascinante de movimientos limpios, puros, nunca bruscos, siempre delicados.

Timelapse. Foto: Erik Berg
La narradora, Claire Constant, situada en un lateral del escenario sobre un bloque de madera iluminado, en ocasiones realizaba ella misma los cambios de luces golpeando el banco donde se sentaba. 

Aquí sí hay escenografía y mucha integración entre ella y los bailarines. Grandes tablas de madera ideadas por S. Goleme que giran alrededor del escenario, abriéndose como puertas correderas por las que entran y salen los bailarines. Junto con la ingeniosa iluminación que juega constantemente con luces y sombras, colores cálidos y fríos, consigue dar un juego fantástico. Escenografía e iluminación son dos elementos fundamentales para conseguir este magnífico resultado. Simplemente fascinante. 

Al final salen a escena todos los bailarines que han bailado este ballet más muchos otros ataviados con body short con el esqueleto humano dibujado en ellos bajo la música de Hello I must be going de The Marx Brothers. Bailando a cámara lenta, imaginamos que representan la muerte. Al final, como si se les tragara la tierra, desaparecen por debajo del nivel de la audiencia ¡brutal! Brutal la sensación, brutal la escenografía, la iluminación, el vestuario, lo ingenioso del conjunto, las sensaciones que te provoca esa música tan bien elegida, ese movimiento tan logrado, esos bailarines tan magníficos. 

Tiger Lily. Foto: Erik Berg

Un teatro lleno con la audiencia aplaudiendo satisfecha durante largos minutos, de pie, entusiasmada por el magnífico programa presentado y por la prestación de su amada y admirada compañía de ballet. Unos bailarines fantásticos, entre los que destacan nuestros conocidos que han recalado aquí para disfrute del público nórdico. ¡Bravo chicos! ¡gracias por una genial velada!

Elencos

Tiger Lily:

Samantha Lynch
Nae Nishimura
Klara Martensson
Miharu Maki
Anette Antal
Marco Pagetti
Lucas Lima
Kristian Alm
Helge Freiberg
Kristian Ruutu

Músicos:
Catharina Chen - violín
Oda Gihle Hilde - violín
Aine Suzuki - Bajo
Jan Koop - Chello

In the middle:

Yolanda Correa
Whitney Jensen
Yoel Carreño
Eugenie Skilnand
Sonia Vinogard
Douwe Dekkers
Riccardo Ambrogi
Nae Nishimura
Kathryn Thomas

Timelapse:

Miharu Maki
Maiko Nishino
Camilla Spidoe
Sonia Vinogard
Luca Curreli
Silas Henriksen
Daniel Proietto
Shane Urton

Narradora: Clair Constant


viernes, 23 de marzo de 2018

El Mesías de Händel por el Ballet de Burdeos

El Ballet de Burdeos, la Orquestra de Cambra de Terrassa 48 y la Coral Cantiga
en El Mesías de Mauricio Wainrot. Foto: Josep Guindo

El Centre Cultural de Terrassa nos ha ofrecido El Mesías de Händel por el Ballet de Burdeos con coreografía de Mauricio Wainrot. En esta obra, caracterizada por su espiritualidad y religiosidad, se ha contado con aproximadamente cien artistas en escena entre bailarines, la Orquestra Cambra de Terrassa 48 y la Coral Cantiga. 

Carolina Masjuan

Inspirado por el magnífico oratorio de Händel que abarca la vida completa de Jesús, el coreógrafo argentino Mauricio Wainrot creó la primera versión de El Mesías en 1996 para el Ballet Real de Flandes. Realizó una coreografía más extensa que la anterior para el Ballet Nacional Chileno en 1998 y finalmente hizo una tercera versión que fue estrenada por el Ballet Contemporáneo de San Martín en 1999. Wainrot crea una coreografía que toma el misticismo de la pieza original y construye una obra que transforma en movimiento los estados de ánimo que la música transmite.

El Mesías por el Ballet de Burdeos. Foto: Josep Guindo
En Burdeos su teatro de ópera puede permitirse poner en marcha un espectáculo de estas características, ya que como cualquier teatro de cualquier ciudad importante de Europa, cuenta con coro, orquesta y compañía de ballet, algo que en España no existe.

En Catalunya hemos podido disfrutar de este magnífico espectáculo gracias a nuestro querido Centre Cultural de Terrassa, que se ha atrevido a presentar una obra de tal envergadura, asumiendo el riesgo que representa unir, con solo un ensayo previo, varias formaciones independientes, para ofrecer dos representaciones al público. Público que casi ha completado el aforo en ambas funciones y que ha salido encantado del teatro como se puede comprobar en este vídeo.

La coreografía de Mauricio Wainrot da cuerpo y vida a una de las obras más brillantes de Händel. La pieza expresa a través de la danza, la elevación espiritual y la belleza de la obra. El Mesías es una propuesta musical y plástica, de líneas puras y formas diáfanas, los bailarines, en conjunción con la música y la voz, consiguen apaciguar el alma y embriagar los sentidos al mismo tiempo. 

Laure Lavisse, Felice Barra, Kase Craig,
Marc-Emmanuel Zanoli, Leo Lecarpendier
El Mesias. Foto: Josep Guindo
El Mesías es un ballet de estilo neoclásico que incorpora elementos contemporáneos sobrios y minimalistas en la escenografía, el vestuario y la iluminación, transformando el escenario en un verdadero cielo, pero la sucesión de solos, dúos, tríos y conjuntos, evoca la estructura del ballet clásico. El coreógrafo argentino utilizó 34 de los 53 temas de El Mesías de Händel para su versión en ballet, que cierra con el famoso coro del Aleluya

Los veintinueve bailarines del Ballet de Burdeos que conforman el elenco, todos vestidos de blanco, con decorados y trajes de Carlos Gallardo, evolucionan bajo las hermosas luces azules ideadas por François Saint -Cyr. Hay una sabia gestión del espacio por parte de Mauricio Wainrot que crea varios planos separados para ocupar toda la profundidad disponible con una línea de bancos al fondo. Esos bancos permiten, movidos por los mismos bailarines, una serie de figuras de gran belleza, figuras espaciales al servicio del sentimiento.

Un ballet en el que ese sentimiento y la sensación que emana hacia el público, podría definirse como de pureza. Líneas puras sobre colores puros, movimientos que fluyen ya sea en los pasos a tres, pasos a dos o en grupos donde los bailarines participan como un todo, aunque haya algún lucimiento particular. Dentro del neoclasicismo de la pieza, se observa no obstante alguna reminiscencia barroca, como esa danza en círculo que recuerda el cuadro de Goya "La Gallinita Ciega", aunque en conjunto la pureza de líneas, el vestuario, la iluminación y la escenografía no tengan nada de barrocos. 

El Mesías por el Ballet de Burdeos.
Foto: Josep Guindo
El Mesías representa una mirada a nuevas y viejas utopías, hacia nuestro interior. Una necesidad de volver a sentir nuestros silencios más íntimos y acercarnos a los demás.’ Mauricio Wainrot .

Sabemos que entre las filas del excelente elenco de bailarines del Ballet de Burdeos, hay una española hija de un muy famoso futbolista del Real Madrid. Natalia Butragueño es miembro del Cuerpo de Ballet de la Opéra National de Bordeaux desde septiembre de 2014. Natalia empezó ballet a los tres años en México y siguió su formación en España, en la escuela de África Guzmán y luego en la Escuela Tring Park para las Artes Escénicas en Inglaterra (2008-2013). Después de Tring, estudió bajo la tutela de Renato Paroni durante 5 meses. Renato fue su mentor y gracias a él está hoy en Burdeos. Muy amablemente, Natalia accedió a responder unas preguntas para nosotros :

Natalia Butragueno y Ashley Whittle.
Foto: Josep Guindo
Creo que como profesional, esta es tu primera compañía con la que ya llevas cuatro años ¿es así? 

En realidad no es mi primera compañía profesional. Un año antes de graduarme en Inglaterra estuve bailando Raymonda con Cape Town City Ballet y al acabar mis estudios en Tring, tuve la suerte de poder bailar con el English National Ballet las producciones de El Lago de los Cisnes y Romeo y Julieta de Derek Deane en el Royal Albert Hall; sin duda una experiencia inolvidable. Y justo antes de que me ofrecieran el contrato en Burdeos, estuve bailando La Bayadere con el Royal Ballet de Flandes.

Háblanos un poco de la compañía ¿qué destacarías de ella? 

Lo mejor de la compañía en Burdeos es que al ser 35 bailarines tienes la posibilidad de bailar mucho y dan oportunidades a bailarines del cuerpo de baile de hacer roles con mayor responsabilidad. Además al haber tenido la escuela de Nureyev, las coreografías de Charles Jude requieren una técnica muy exigente por lo que te hacen mejorar y aprender. A parte de los ballets clásicos también tenemos repertorio neoclásico y contemporáneo que te permite descubrir nuevas maneras de moverse y te hace evolucionar como artista.

Charles Jude se ha retirado recientemente y Eric Quilleré le ha sustituido ¿va a haber cambios importantes o se prevé una dirección de continuidad?

Charles Jude estuvo 20 años como director de la Opera de Burdeos convirtiéndola en la segunda compañía clásica más importante de Francia. Nuestro nuevo director, Eric Quillere, trabajó con él durante muchos años como maître de ballet por lo que conoce bien a la compañía y a sus bailarines. 

Natalia Butragueño, Ashley Whitte, Laure Lavisse
y Oleg Rogachev. Foto: Josep Guindo
Se prevé que la compañía siga la misma línea ya que ha presentado un proyecto artístico con un acuerdo con la Opera de París; esto significa que se continuará en la dirección clásica y permitirá abrir el repertorio de la compañía. También se ha creado una relación con Angelin Preljocaj, quien vendrá a crear varias piezas en las próximas temporadas.

Creo que habéis pasado por unos momentos complicados a nivel de patrocinio, hubo incluso una recogida de firmas pidiendo el apoyo a la compañía ¿se han solucionado ya esos problemas?

Sí, el año pasado tuvimos algunos problemas con la dirección por el tema de la reducción de contratos, pero conseguimos llegar a un acuerdo y la situación se ha solucionado.

Actualmente, desde que Igor Yebra dejó su participación como principal ¿eres la única española en sus filas?

No, hay otro chico asturiano muy amigo mío, Álvaro Rodriguez Piñera, que lleva diez años en la compañía y es solista. Además ha organizado ya dos galas Internacionales en Gijón en el Teatro Jovellanos y justo el año pasado bailé en ella.

Emilie Cerruti, Marc-Emmanuel Zaloni, Austin Lui
El Mesías. Foto: Josep Guindo
La CND también tiene problemas con los contratos de los bailarines, ¿cómo ves la situación de la danza en España?

Creo que Nacho Duato hizo un gran trabajo durante su dirección y le dio mucho prestigio a España en el mundo de la danza. La nueva dirección de José Carlos Martínez ha hecho un gran trabajo impulsando de manera notable el ballet clásico y poco a poco la compañía está consiguiendo crecer y se está haciendo notar dentro de la cultura del país llegando a un público más amplio. Espero que se resuelva el problema de los contratos con los bailarines, ya que la CND lleva mucho tiempo luchando por ellos y es una pena que teniendo el impulso que ha tenido en los últimos años, no se potencien los contratos.

En Terrassa está afincado nuestro Ballet de Catalunya ¿tuviste ocasión de verles, compartir alguna clase, etc...? ¿Conoces el programa Ibstage que pusieron en marcha los creadores del Ballet de Catalunya?

No, la verdad es que no he tenido ocasión de verles ni de compartir clase con ellos, pero me encantaría. Si conozco el programa Ibstage pero nunca lo he hecho; me parece una gran idea que estudiantes del curso de verano puedan compartir el escenario con grandes bailarines de las compañías más reputadas del mundo, ya que son ejemplos a seguir y se puede aprender mucho viéndoles trabajar.

El Mesías por el Ballet de Burdeos.
Foto: Josep Guindo
Y respecto a este Mesías maravilloso que nos trajisteis ¿qué nos puedes contar? Imagino que las dificultades que seguramente hubo en Terrassa al tener que acoplar tres formaciones distintas y desconocidas entre sí, lo hizo mucho más complicado que en Burdeos donde todos trabajáis en el mismo teatro. El público lo disfrutamos enormemente pero ¿y vosotros? ¿cual es tu percepción del resultado final y cómo viviste el desarrollo del montaje?

El Mesías es un ballet de nuestro repertorio que fue coreografiado por Mauricio Wainrot para el Real Ballet de Flandes en 1996. La Opera National de Burdeos lo ha bailado varias veces y yo tuve la ocasión de hacerlo hace dos años.

Roman Mikhalev y Sara Renda
El Mesías. Foto: Josep Guindo
La verdad es que no hubo muchos problemas para acoplarnos con la orquesta y el coro de Terrasa; en realidad puede que cuando bailamos El Mesias en Burdeos tengamos más ensayos pero tampoco hubo mucha diferencia. Además había un ambiente muy bueno y profesional por parte de todos los artistas involucrados que hizo que el resultado final fuera muy bueno.

Nosotros lo disfrutamos mucho, siempre nos gusta salir de gira y bailar en nuevos teatros con un nuevo público. Lo cierto es que no tuvimos mucho tiempo de ensayo ya que acabábamos de terminar otro programa solamente un par de días antes de la gira, pero todos dimos lo mejor y parece que le gustó bastante al público que es lo más importante. 

En mi opinión es una producción muy bonita ya que junta las tres partes artísticas de una Ópera que son la orquesta, el coro y el ballet, y tener la oportunidad de representarlo en España fue increíble. 

FICHA TÉCNICA

El Mesias

Compañía: Ballet de Burdeos
Coreografía: Mauricio Wainrot
Música: George Friedrich Haendel
Decorado i vestuario: Carlos Gallardo
Iluminación: François Saint-Cyr 
Orquesta de Cámara Terrassa 48
Coral Cantiga

La compañía

Nacido en Francia en el siglo de Luis XIV, el ballet se desarrolla en Burdeos desde el siglo XVIII y desde entonces adquiere una dimensión prestigiosa y creativa. Desde la década de 1990, el Bordeaux Opera Ballet ha podido abrir su herencia clásica a la modernidad en contacto con muchos coreógrafos. Está compuesto hoy por casi 40 bailarines. Además del repertorio clásico (El Cascanueces, Giselle, La Bella Durmiente, El Lago de los Cisnes, ...), la Compañía baila ballets heredados de los Ballets Russes (Prélude a l’après-midi d’un faune de Nijinsky, Petrouchka de Fokine, etc.) pero también obras de coreógrafos neoclásicos o contemporáneos (Jirí Kylián, William Forsythe, Carolyn Carlson, etc.). El Ballet de la Opéra National de Bordeaux actúa cada temporada en el escenario del Grand Théâtre, pero también gira por Francia y por el extranjero. Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Herald Angels (Festival Internacional de Edimburgo), el Premio al Mejor Ballet Extranjero en Cuba y el prestigioso Lifar Prize (2001 y noviembre de 2014).

Dirigido durante muchos años por Charles Jude, bailarín étoile de la Ópera de París en época de Nureyev, desde diciembre del año pasado es Eric Quilleré quien está al frente de la formación. Formado también en la Escuela de la Ópera de París, Eric Quilleré fue contratado en 1984 por Rudolf Nureyev para el cuerpo de ballet de la Ópera de París donde fue subiendo los distintos escalafones de la compañía parisiense hasta llegar a bailarín principal en 1991. Trabajó con Maurice Béjart y además de bailar roles principales del ballet de repertorio, también ha participado en obras de maestros neoclásicos de nuestra era y piezas contemporáneas. Ha trabajado para el Miami City Ballet sobretodo repertorio Balanchine y ballets clásicos. También para el Ballet Nacional de Marsella. En 2003, Charles Jude le pidió unirse al Ballet Nacional de Burdeos como Maestro de Ballet y también colaboró con el Ballet du Capitole de Toulouse dirigido por K. Bellarbi. A propuesta de Marc Minkowski, es nombrado Director de Danza de la Opéra National de Bordeaux por Laurence Dessertine el 15 de diciembre de 2017.

Elenco de Bailarines del Ballet de Burdeos en Terrassa

Sinfonia 
Comfort Ye
Roman Mikhalev, Oleg Rogachev, Ashley Whittle, Felice Barra, Kase Craig, Jérémie Neveu,
Neven Ritmanic, Austin Lui, Alexandre Gontcharouk, Marc Emmanuel Zanoli
Sara Renda, Vanessa Feuillatte, Laure Lavisse, Marina Kudryashova, Marina Guizien, 
Anna Guého, Emilie Cerruti, Nicole Muratov, Pascaline Di Fazio, Alice Leloup

Ev’ry valley shall be exalted
Guillaume Debut, Vanessa Feuillatte 

And the glory of the lord
Roman Mikhalev, Oleg Rogachev, Ashley Whittle, Felice Barra, Kase Craig, Jérémie Neveu
Neven Ritmanic, Austin Lui, Alexandre Gontcharouk, Marc Emmanuel Zanoli
Sara Renda, Laure Lavisse, Marina Kudryashova, Marina Guizien, Anna Guého, Emilie Cerruti, Nicole Muratov, Pascaline Di Fazio, Alice Leloup, Natalia Butragueño

Thus saith the lord
But who may a bide the day of his coming?
Roman Mikhalev, Neven Ritmanic, Marina Kudryashova

And he shall purify
Oleg Rogachev, Guillaume Debut, Jérémie Neveu 
Vanessa Feuillatte, Pascaline Di Fazio, Nicole Muratov 

Behold, a virgin shall conceive
O thou that tellest good tidings to Zion
Laure Lavisse 
Marc Emmanuel Zanoli, Kase Craig, Felice Barra, Léo Lecarpentier

For behold, darkness shall cover the earth
The people that walked in darkness
Oleg Rogachev, Marc Emmanuel Zanoli, Austin Lui

For unto us a child is born
Ashley Whittle, Neven Ritmanic, Felice Barra, Kase Craig, Léo Lecarpentier
Vanessa Feuillatte, Marina Kudryashova, Nicole Muratov, Alice Leloup, Anna Guého

Parejas en los bancos 
Guillaume Debut, Jérémie Neveu, Alexandre Gontcharouk, Austin lui
Natalia Butragueño, Pascaline Di Fazio, Emilie Cerruti, Marina Guizien

Pifa
There were shepherds abiding in the field
And lo, the angel of the lord came upon them
And the angel said unto them
And suddenly there was with the angel
Vanessa Feuillatte, Laure Lavisse, Anna Guého, Marina Kudryashova, Emilie Cerruti, Pascaline Di Fazio, Alice Leloup, Natalia Butragueño, Nicole Muratov, 
Oleg Rogachev, Ashley Whittle, Neven Ritmanic, Felice Barra, Kase Craig, Guillaume Debut
Alexandre Gontcharouk, Marc Emmanuel Zanoli, Austin Lui, Léo lecarpentier, Jérémie Neveu

Rejoice greatly, O daughter of Zion
Oleg Rogachev, Ashley Whittle 
Laure Lavisse, Natalia Butragueño 

Then shall the eyes of the blind
Sara Renda, Roman Mikhalev 

Behold the lamb of god
Vanessa Feuillatte, Marina Kudryashova, Marina Guizien, Anna Guého, Emilie Cerruti, 
Pascaline Di Fazio, Alice Leloup

Surely he hath borne our griefs 
Nicole Muratov 

All they that see him laugh him to scorn
He trusted in god
Marina Kudryashova, Emilie Cerruti, Anna Guého, Nicole Muratov, Natalia Butragueño
Marina Guizien, Alice Leloup
Ashley Whittle, Felice Barra, Kase Craig, Marc Emmanuel Zanoli, Alexandre Gontcharouk, 
Léo Lecarpentier, Jérémie Neveu

Thy rebuke hath broken his heart
Behold, and see if there be any sorrow
Marc Emmanuel Zanoli, Austin Lui, Emilie Cerruti 

Unto which of angels said he at any time
Let all the angels of god worship him
Sara Renda, Anna Guého, Natalia Butragueño, Pascaline Di Fazio, Nicole Muratov, 
Alice Leloup, Marina Guizien

The Lord gave the word
Oleg Rogachev, Ashley Whittle, Marc Emmanuel Zanoli, Kase Craig, Felice Barra, Alexandre Gontcharouk, Guillaume Debut, Austin Lui, Jérémie Neveu
Vanessa Feuillatte, Emilie Cerruti, Alice Leloup, Nicole Muratov, Natalia Butragueño, Anna Guého, Pascaline Di Fazio

How beautiful are the feet
Marina Kudryashova, Laure Lavisse

He that dwelleth in heaven
Oleg Rogachev, Marc Emmanuel Zanoli, Ashley Whittle, Neven Ritmanic

Hallelujah
Las 12 parejas

El compositor

Georg Friedrich Händel (1685-1759), compuso El Mesías en el verano de 1741 y con el tiempo se ha convertido en una de sus obras más conocidas, especialmente su Aleluya. La abundante obra de Haendel es una mezcla de influencias italianas, francesas e inglesas. Autor de muchas óperas como Rinaldo, Tamerlano o Rodelinda, también era el compositor oficial de la corte del Rey Jorge I de Gran Bretaña y sus conciertos están entre las obras más reconocidas del repertorio barroco. El final de su carrera está marcado por la producción de oratorios, Judas Maccabaeus y Messiah son las obras maestras del género.

El coreógrafo

Nacido en Buenos Aires (Argentina), Mauricio Wainrot es coreógrafo y profesor y acaba de ser nombrado Director de Asuntos Culturales del Ministerio de Asuntos Exteriores en Argentina. Ha sido Director artístico del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín (1999-2015) y coreógrafo invitado del Ballet Royal de Flandes, Bélgica (1992-2004) para quien creó once coreografías como son Carmina Burana (1998), La consagración de la primavera (1994) El Mesías (1996) y El pájaro de fuego (1993).

Wainrot estudió en la escuela secundaria de las Artes del Teatro Colón de Buenos Aires. Fue bailarín principal invitado con el Ballet Real de Winnipeg, el Ballet del Teatro Municipal de Río de Janeiro, el Ballet de la Cámara de Caracas, el Ballet Contemporáneo de Buenos Aires y el Grupo de danza contemporánea del Teatro San Martín de Buenos Aires.

Su carrera como coreógrafo se inició en 1986 en Suecia invitado por el director de la Ópera de Gotemburgo, Ulf Gaadi. A partir de ese momento, crea coreografías para las compañías de ballet más prestigiosas del mundo. Antes de su paso por el Ballet Royal de Flandes, fue coreógrafo residente del Ballet de Jazz de Montreal (1987-1990) y del Hildesheim Stadttheater, en Alemania (1989-1991).

Con el decorador y artista visual Carlos Gallardo, Wainrot ha presentado más de 50 ballets en todo el mundo. Sus creaciones más recientes son Chopin Número 1 (2010), Voces del silencio (2009), Viajes (2008), Carmen (2007), The Storm (2006), Medea y Sonata No.17 (2005), Travesías y Sin Tiempo (2004) y Rapsodia, un tema de Paganini para el Ballet del Teatro Colón de Buenos Aires (2015), precisamente donde se formó como bailarín. 

Orquestra de Cambra Terrassa 48

Director: Jordi Casas i Bayer

La Orquestra de Cambra Terrassa 48 es una formación estable especializada en el repertorio escrito para cuerdas. Fundada en su forma y filosofía actuales en el año 2000, el conjunto ha dado un gran impulso y difusión a la música para formación de orquesta de cuerdas con unos programas que combinan una gran investigación y proximidad.

La formación terrassenca ha realizado conciertos por toda la geografía catalana y por España, ha colaborado en importantes producciones sinfónico-corales y ha realizado grabaciones para los sellos Ars Armónica, Ma de Guido, la Corporación Catalana de Radio y Televisión y para el Centro Robert Gerhard entra otras.

Coral Cantiga

Solistes: Anna Tobella, Soledad Cardoso, Jordi Ricart y Josep Benet

En Barcelona, ​​en el popular y prestigioso marco de los Lluïsos de Gràcia, nació en 1961 la Coral Cantiga, fundada por Leo Massó. Han sido directores el mismo Leo Massó, Oriol Ponsa, Edmon Colomer y -desde el año 1981- Josep Prats. Su repertorio incluye obras a cappella y muchas de las grandes obras sinfónico-corales de todas las épocas y estilos, que ha interpretado en colaboración con acreditadas orquestas catalanas y extranjeras, como la Orquestra Ciutat de Barcelona i Nacional de Catalunya, la Orquestra Sinfònica del Vallès, la English Chamber Orchestra, la Orquesta Nacional de Cambra d’ Andorra y la Orquestra de Cambra Terrassa 48.

La Coral Cantiga ha sido dirigida, entre otros maestros, por Oriol Martorell, Salvador Mas, Antoni Ros Marbà, Salvador Brotons, Manuel Valdivieso, Trevor Pinnock, Pierre Cao, Laszlo Heltay, Johan Duijck, Fernando ELDORA, Marcos Leite, Werner Pfaff, Néstor Andrenacci, Dan-Olof Stenlund y Guerassim Voronkov.


lunes, 5 de febrero de 2018

La Alvin Ailey II abre la 35 Temporada de Danza de Terrassa

Alvin Ailey II en Breaking Point. Foto: Josep Guindo

El Centre Cultural de Terrassa ha inaugurado su 35 temporada colgando una vez más el cartel de completo y con mucho público en espera por si había alguna anulación de última hora. Y es que la propuesta ha sido, una vez más, de altísimo nivel. Los jóvenes de la Alvin Ailey II visitaban de nuevo Cataluña con su energía desbordante y con la mítica Revelations como colofón.

Carolina Masjuan

El 30 de marzo de 1958 Alvin Ailey y un grupo de bailarines de danza moderna, todos de raza negra, actuaron por primera en Nueva York. La troupe se desplazaba en lo que ellos llamaban “the station wagon tours” un automóvil que conducía un viejo amigo de la compañía, Mickey Board. Sus trabajos incorporaban a menudo temas de su experiencia afroamericana y juntos cambiaron para siempre el mundo de la danza. Desde entonces ha llovido mucho, pero el espíritu de la compañía ha permanecido intacto, esa misión pionera de ser una comunidad cultural extensiva que acerque la danza, ya sea mediante la formación o como espectáculo, a todo tipo de público, sigue siendo su motor.

Tara Bellardini en Circular. Foto: Josep Guindo
Una de sus coreografías estrella Revelations (1960), que supuso un hito en la historia de la compañía, continúa representándose de forma habitual como colofón en sus representaciones a lo largo y ancho del planeta, pero su repertorio se ha ido ampliando e incorpora coreografías de jóvenes contemporáneos. Actualmente la troupe ya no está formada únicamente por bailarines de raza negra, aunque éstos continúan siendo mayoría en las dos formaciones actuales.

Fundada en 1974 como “Alvin Ailey Repertory Ensemble”, dieciséis años después de que la compañía “madre” la Alvin Ailey American Dance Theater (AAADT) presentara su primera coreografía, la actual Alvin Ailey II ha sido dirigida por Sylvia Waters hasta 2012. Bajo su liderazgo, la Ailey II se fue consolidando como una de las más aclamadas y queridas compañías de danza moderna.

Con Troy Powell como Director Artístico, esta joven formación continua entusiasmando a sus audiencias mediante la fuerza y motivación de unos artistas excepcionales y contratando trabajos de nuevos coreógrafos. Su forma de bailar ha sido definida como “extreme dancing” sus saltos son alucinantes, sus extensiones asombran y su interpretación convence. Ello la ha situado entre las más exitosas del mundo y ha contribuido a crear el “mini-imperio” Ailey con un teatro, una escuela, programas comunitarios y dos compañías. Un sueño, vaya. 

Circular. Alvin Ailey II. Foto: Josep Guindo
Formada por doce bailarines, la Ailey II, es mucho más pequeña que la titular que cuenta con treinta y dos, y sus miembros son más jóvenes, veinte y pocos años como mucho.

El programa de Terrassa, presentado previamente por Troy Powell, se compuso de dos piezas de reciente creación y Revelations

Empezamos con Circular ​(2016) del coreógrafo Jae Man Joo. De estilo neo-clásico contemporáneo, la pieza capta el círculo completo de las emociones humanas en una conversación sincera a través del movimiento. El paisaje sonoro es de diversos compositores yendo desde Denisov a Haendel. No es una pieza fácil ni para los bailarines ni para el público, no se aprecia un hilo conductor ni tampoco una expresión definida. Dividida en diversos cuadros, permite a los bailarines lucirse de forma individual o en dúos, con momentos bellísimos como el magnífico paso a dos masculino con la música del famoso “Suspiri” de Haendel. Una pieza intimista, oscura, que los bailarines, magníficos siempre, hacen suya y consiguen que trascienda.

Jessica Amber Pinkett y Christopher R. Wilson
Breaking Point. Foto: Josep Guindo
Breaking Point ​(2017) por el contrario, es intensa, energética, un torbellino de movimiento alucinante por su rapidez y coordinación. Una lucha por el deseo llevada al límite que deja sin aliento a los bailarines y también a la audiencia. Adaptada con la música de Audiomachine, se trata de una coreografía potente de Renee McDonald que captura la fuerza de voluntad y el frenesí por mantener la “lucha” hasta el "punto de ruptura" que le da nombre. Una explosión de la mejor danza con momentos realmente espectaculares como el paso a dos de  Jessica Amber Pinkett y Christopher R. Wilson, el solo de Yazzmeen Laidler u otro magnífico solo, el de Kyle H. Martin que provocó una entusiasta ovación, aunque fueron constantes las muestras de conexión de la audiencia, totalmente conquistada por el magnetismo de la pieza y el altísimo nivel de la ejecución un auténtico torbellino dancístico al servicio de la técnica más depurada.

Y para finalizar la aclamada, icónica, magnífica, ‘Revelations’, la creación de danza moderna más representada de la historia desde su estreno en 1960. En el Liceu hace cinco años la vimos por la compañía madre y en Peralada hace dos veranos la volvimos a ver por esta misma formación y seguro que todos quienes asistimos, conservábamos en la retina las imágenes de ese elenco de sensacionales artistas de color ataviados por trajes blanquísimos, con una escenografía simple y sobria pero de una magnífica plasticidad. 

Pese a hacer casi cuarenta años de su creación la gran Revelations sigue siendo aclamada donde quiera que vaya. Es una obra maestra, atemporal, un clásico de la danza moderna que la compañía ofrece de forma exquisita, trabajada al máximo, cuidada hasta el más mínimo detalle, con el máximo respeto y que sigue cautivando e todo el mundo.


La Alvin Ailey American Dance Theater en Revelations.
Foto: Nan Melville

Los alumnos de la Alvin Ailey School aprenden Revelations recién llegados a los estudios de la compañía en Nueva York de la misma forma que los alumnos de la escuela Vaganova aprenden a ser cisnes desde su primer plié. Una fuerte comunión ya desde el inicio para los jóvenes de la Ailey con ese legado, una responsabilidad y un honor tener en sus manos la tarea de retransmisión de su repertorio. 

La espiritualidad del góspel y el blues, la pasión, la emoción, puestos en escena de forma maravillosa en una coreografía que recoge momentos de la vida de los habitantes de raza negra del sur de los Estados Unidos de América. Una reivindicación de los derechos de los negros y contra el racismo que emociona y entusiasma a partes iguales. La audiencia participa de la fiesta en la parte final con el famoso espiritual "Rocka my soul in the Bosom of Abraham” que se celebra con un bis y desata la euforia.

Breaking Point. Foto: Josep Guindo
Alvin Ailey (Texas - 5 de Enero de 1931) falleció a causa del sida el 1 de diciembre de 1989 en Manhattan, New York, pero su legado sigue vivo y magníficamente preservado y representado, no sólo por una compañía de bailarines profesionales altamente comprometidos, sino también por una cantera que si bien no podrá integrarse en su totalidad en la compañía titular, no dudamos que seguirá entusiasmando a su audiencia dondequiera que recale.

Terrassa ha querido recoger algunos testimonios de la audiencia una vez finalizado el espectáculo. Pueden encontrarlos, junto con fragmentos de las dos primeras coreografías -Revelations no puede ser grabada ni fotografiada más que con un permiso especial muy difícil de conseguir- aquí 

El Centre Cultural de Terrassa sigue cosechando éxitos y se consolida cada vez más como el punto de referencia obligado para la danza en Cataluña. Con un Liceu bajo mínimos y un Mercat de les Flors centrado en un estilo de danza determinado, Terrassa, por el contrario, ofrece una o incluso dos propuestas mensuales con un abanico de estilos capaz de satisfacer a todos los paladares, no solo por lo ecléctico de sus propuestas, si no sobre todo por la calidad, la exquisita selección y una labor ejemplar al saber aprovechar los recursos existentes sumando sinergias con otros teatros de Europa. 

Yazzmeen Laidler.
Breaking Point. Foto: Josep Guindo
Así Alvin Ailey se pudo traer ya que la compañía estaba de gira por Europa y se pudo aprovechar la circunstancia para que se acercaran a Terrassa. El público unánimemente estaba entusiasmado. El número de abonados no para de crecer y la fidelidad de los más antiguos así como las veces que se ven obligados a doblar las propuestas son el principal signo del éxito de Adriá Fornés y su magnífico equipo.

Acabamos de empezar y no podía haber sido mejor pero la 35ª Temporada BBVA de Danza cuenta con una amplia programación donde se presentan producciones exclusivas para Terrassa como es el caso de Carmina Burana de María Rovira (29 y 30 de septiembre) y se recuperan figuras internacionales que llevan sus propias creaciones como son la estrella Ivan Vasiliev (15 de abril) y la bailaora María Pagés con su Yo, Carmen (24 de febrero). 

En esta 35ª temporada actuará también el recién estrenado Ballet de Cataluña, residente en el Centro Cultural Terrassa (28 de abril). Las grandes compañías internacionales que nos visitarán después de la Ailey II, son el Ballet de Burdeos, con una gran producción con varios coros, cantantes solistas y orquesta que interpretarán El Mesías en directo (17 y 18 de marzo), el Scapino Ballet de Rotterdam con un espectáculo de nueva creación, Scala (27 de octubre) y el Ballet de Moscú con una doble función de el Lago de los Cisnes (17 y 18 de noviembre). 

Dos grandes galas en primavera y en otoño. La Gala Bailarines catalanes en el mundo es una gran oportunidad para ver el gran nivel de nuestros bailarines que actualmente actúan en las mejores compañías del mundo: Royal Ballet de Londres, English National Ballet, Royal Danish Ballet, Ópera de Oslo, Compañía Nacional de Danza y Ópera de Bucarest, en dos funciones que tendrán lugar el 19 y 20 de mayo. 

Kyle H. Martin. Breaking Point.
Foto: Josep Guindo

Como ya es habitual en la Temporada BBVA de Danza, el 15 de diciembre se celebrará la Gala Final de Temporada con Estrellas de San Petersburgo. Primeros bailarines y solistas de los teatros más importantes de San Petersburgo: Mariinski y Mijailovski, entre otros, interpretarán los fragmentos más espectaculares de los grandes ballets. 

Las cifras de la última temporada sitúan de nuevo el Centro Cultural Terrassa en un contexto de crecimiento tan en cuanto en producciones de danza como en número de espectadores. En 2017 disfrutaron de la 34ª Temporada BBVA de Danza más de 6.500 espectadores con una valoración media de 9'2 sobre 10, según las encuestas de valoración realizadas a la salida de cada una.

Corran a comprar sus entradas porque vuelan http://www.fundacioct.cat/es/programacions/dansa/




domingo, 28 de enero de 2018

Le Jeune Homme et la Mort & La Sylphide por el English National Ballet.

Tamara Rojo e Ivan Vasiliev en Le Jeune Homme et la Mort.
Foto: Laurent Liotardo

El pasado viernes 19 de Enero, el English National Ballet (ENB) nos ofreció una doble propuesta de danza con dos clásicos tan hermosos como perturbadores. Lo que pudimos ver en el London Coliseum de Londres fueron dos historias con argumentos y estilos diferentes, creadas con más de un siglo de diferencia, pero con dos elementos en común. Un rol interpretativo a destacar y un mismo hilo conductor: un amor tan apasionado como destructor, tan inocente como irreal, que conduce a los héroes al más terrible de los finales.

Sylvia Grau

La velada empieza con Le Jeune Homme et la Mort, una coreografía de Roland Petit a partir del libreto de Jean Cocteau. La obra, estrenada en 1946, tiene lugar en un sórdido estudio en el París de la post-guerra y es en esa escenografía, idea del director de arte Georges Wakhévitch, donde el tándem Petit y Cocteau nos muestran la relación tormentosa y violenta entre un amante y su perdición, una perdición en forma de mujer fatal que a través del desprecio y la provocación, va destruyendo el alma del hombre hasta que queda sin vida.

La Sylphide por el English National Ballet.
Foto: Laurent Liotardo
Petit nos cuenta la historia a través de la exaltación de pasos y gestos cotidianos, que se transforman en una prodigiosa danza. La música, decisión en el último momento, es uno de los elementos principales en escena, ya que cada nota de la Passacaglia de Bach aumenta cada uno de los movimientos descritos por Petit.

Su primer protagonista, el bailarín y actor Jean Babilée, entregó tanta personalidad a este personaje que se ha presentado como un gran reto para los futuros aspirantes, como fueron Nureyev, Baryshnikov y Le Riche. Aunque la pieza es de una elevada exigente técnica y física para el hombre, el mayor reto en mi opinión es la interpretación, que precisa de un intenso dramatismo no muy habitual en la danza clásica o neoclásica. En cuanto al papel de la mujer, aunque no luce tanto en el aspecto físico-técnico, me aventuraría a decir que es un reto interpretativo mayor, sobre todo por incluir elementos como el misterio, la provocación, la mofa y una sensualidad perversa, y se verá enormemente afectado por la personalidad de la bailarina que lo interprete.

Ivan Vasilev, Le Jeune Homme et la Mort.
Foto: Laurent Liotardo
El pasado día 19 dos grandes estrellas de la danza, Tamara Rojo e Ivan Vasiliev, dieron vida de nuevo a Le Jeune Homme et la Mort. Rojo, que ya había interpretado esta pieza antes con Le Riche, resolvió de forma brillante el rol aportándole su gran personalidad, la misma con la que ha bailado siempre y con la que ahora lidera el ENB. En sus gestos y en sus inmensas miradas pudimos leer claramente el papel creado por Cocteau, y a los pasos de Petit les regaló una elegante sensualidad y seductora frialdad.

Vasiliev, que al igual que Rojo ya había interpretado la obra antes con una versión también para el ENB en 2011, demostró de nuevo su gran virtuosismo y técnica, pero sobretodo destacaría su pasión en la interpretación, con una expresión perdida que nos evocaba la locura y movimientos explosivos que describían perfectamente su alma atormentada.

Las dos estrellas de la danza, con una técnica más que controlada, parecía que podían jugar más a ser actores y disfrutar de la interpretación, o al menos así se transmitía a una audiencia que quedó presa dentro de la obra durante los intensos dieciocho minutos que duró la coreografía.

Tamara Rojo, Le Jeune Homme et la Mort. Foto: Laurent Liotardo
El final, como si el espectador visualizara un cuadro, muerto y muerte se adentran en los tejados de París mientras el telón nos despide lentamente de la historia.

A continuación, la compañía inglesa nos propone un viaje a Escocia para conocer el gran clásico de Bournonville, La Sylphide, versión que hace el creador de la escuela danesa en 1836 del ballet original de Filipio Tagioni para la Ópera de París.

La versión de Bounonville es la única que ha sobrevivido de las dos y se considera el primer ballet romántico y obra clave del siglo XIX. Con el ánimo de mantenerse fiel a la tradición danesa, la directora artística, Tamara Rojo, decide invitar al experto en Bournonville, Frank Andersen, para colaborar en el proyecto. Se confirma así la vocación didáctica del ENB, educando en otros estilos de la tradición clásica tanto a los bailarines como al público inglés.

La Sylphide por el English National Ballet.
Foto: Laurent Liotardo
A nivel técnico, La Sylphide de Bornonville nos seduce con la exigencia que requiere en las piernas y los pies de los bailarines, con constantes saltos y mucho trabajo rápido de pies. Como contrapunto la parte superior del cuerpo debe permanecer natural, sin demostrar esfuerzo alguno, permitiendo desarrollar dulces movimientos de brazos. 

Otro gran desafío para el bailarín es la musicalidad y la parte interpretativa, que, con grandes influencias del mimo, pretende explicar la historia con todo detalle.

Para situarnos aun más en el contexto de la historia y reforzar la interpretación de los bailarines, acompaña este ballet la música del compositor romántico Løvenskiold , que junto con la gran escenografía y el precioso vestuario, nos trasladan a un ambiente escocés en el primer acto y al mundo etéreo de las Sylphides en el segundo.

Destacamos el baile con los zapatos, que le da credibilidad al argumento, mientras las Sylphides etéreas bailan en puntas, las mujeres escocesas reales bailan en zapatos, que además usan para marcar el ritmo en algunos fragmentos de la coreografía.

Este ballet escrito por Adolphe Nourrit, cuenta la romántica historia de cómo el escocés James queda fascinado por La Sylphide, al igual que Nourrit quedó fascinado por la bailarina Marie Taglioni.

Rina Kanehara e Isaac Hernández en la Sylphide.
Foto: Jason Bell

La noche antes de su boda, James siente la presencia de La Sylphide, aunque podríamos pensar que ya la ha visto anteriormente en sus sueños. Al confirmar que este hermoso ser existe, abandona a su prometida para encontrarse con La Sylphide en el bosque. A través de un baile en el que los amantes no logran tocarse, La Sylphide evade todos los intentos de James, el joven se da cuenta de que ese ser maravilloso jamás podrá ser suyo y en un intento de retenerla para siempre, provoca que la criatura del bosque pierda sus alas y muera. El ballet termina con el amante abatido por la muerte de La Sylphide, y la culpa y la pena le llevan al mismo destino que su amada.

La pasada noche del viernes James estuvo interpretado por Joseph Caley, recientemente promocionado a Bailarín Principal, y La Sylphide por Rina Kanehara, solista junior de la compañía. La misma noche encontramos otro bailarín solista junior en el papel de Gurn, el madrileño Daniel Kraus, y la primera solista Crystal Costa debutando en el papel de Effy. A destacar la interpretación de la Primera Artista Precious Adams en el papel de First Sylph. Todos ellos y el resto del elenco del ENB, consiguen traernos el estilo Bournonville y transmitirnos esa alegría al bailar típica de la tradición danesa.